IMPACTANTE “ LAGUNA BRAVA”,  EN LA CORDILLERA RIOJANA.

En medio de cumbres nevadas, cerros contorneados y muy escasa vegetación, la geografía riojana te regala una escénica laguna azul delimitada por una masa salina, sobre cuyo horizonte resaltan las figuras de sorprendentes flamencos rosados, característicos del lugar. 
Esto es Laguna Brava, reserva natural creada para preservar las comunidades de vicuñas y guanacos que estaban al borde de la desaparición. Se trata de esos reductos de nuestra Argentina, que pocos conocen y que se promocionan más en el extranjero que en nuestra propia sociedad.

La reserva se extiende por más de 4 mil kilómetros y comprende, además, varias lagunas menores, formadas de manera temporal como consecuencia de los deshielos.

Está ubicada al oeste del territorio riojano, a 450 kilómetros de la ciudad capital, en los departamentos de Vinchina y Gral. Lamadrid., y debe su nombre a su propia dimensión, lo que la convierte en la más extensa en todo el perímetro de la reserva.

Además de las vicuñas y guanacos, en Laguna Brava se protegen diversas especies de patos, chorlos, águilas moras, halcones, pumas y zorros colorados.

Todo esto se aglutina en la Cordillera de Los Andes a más de 4 mil metros de altura sobre el nivel del mar, a donde se accede por caminos que demandan varias horas de manejo en vehículos con buena tracción.

La topografía, la flora y la fauna se conjugan para mostrar un paisaje que sorprende al visitante, provocando una sensación de majestuosidad, que da paso a una incontenible necesidad de disparar repetidamente nuestra cámara para dejar reflejado por los tiempos la belleza profunda de esta increíble Laguna Brava.