Isla Madeira

MADEIRA, ENCANTO PORTUGUÉS EN EL ATLÁNTICO.

La isla de Madeira se encuentra situada en el Atlántico, a poca distancia de las islas Canarias, y a unos 500 kilómetros de las costas norteñas de Africa.

De cara a visitar la isla debes saber que la mayoría de los vuelos a la isla de Madeira los lleva a cabo la compañía portuguesa de bandera, TAP Portugal.

Los servicios aéreos desde Lisboa tienen una hora de duración, y se alternan con vuelos directos a capitales del continente americano.

El aeropuerto de la isla se encuentra en la ciudad de Funchal, que es la ciudad capital, y ha sido bautizado con el nombre del ciudadano más ilustre: Cristiano Ronaldo.

Madeira es una isla de composición volcánica y eso hace que la mayoría de playas sean de piedra. Por ello, los balnearios que más atraen a los visitantes son pequeñas calas de arena protegidas por acantilados.

Los hoteles no son los típicos resorts de playa, sino establecimientos que se centran en ofrecer buenos servicios, a precios acomodados en el área denominada Casco Antiguo Funchal.

También subsisten albergues reducidos para aquellos que gustan asistir a lujosos restaurantes, piscinas con spas y servicios en general.

Preservando con absoluta nitidez su perfil arquitectónico histórico, la construcción de nuevos resorts se ha dado en las afueras de los centros urbanos, y en cuyo contorno se han desarrollado comercios en general, restaurantes, bares y sitios de entretenimiento.

 

Al noroeste de la isla se encuentran las piscinas naturales de agua salada creadas por la acción de la lava volcánica.

Se trata de un lugar totalmente paradisíaco de agua cristalina con unas vistas impresionantes y unas piscinas públicas y gratuitas para deleite de propios y extraños.

En la capital de la isla, aunque hay mil puntos en los que se pueden ver cómo se extiende la ciudad por las laderas de la montaña, el teleférico que se eleva justo por encima de la ciudad es un lugar desde donde se logran las mejores vistas de Funchal.

Es muy interesante saber que en Madeira hay muchos tipos de paisajes dentro de la misma isla.

Serra da Agua, por ejemplo, ofrece paisajes boscosos con terrazas de cultivos, que asemejan a los países asiáticos.

Laurisilva que cuenta con ríos y sistemas de riego conocidos como Levada, declarados Patrimonio de la Humanidad por UNESCO.

También están los parajes montañosos de Paul Da Serra y Ponta Do Sao Lorenzo, que cuentan con escasa vegetación y se destacan por las coloridas piedras de los acantilados.

 

 

Madeira tiene pintorescos mercados y distinguidos restaurantes, en los que se pueden degustar decenas de platos característicos, principalmente en base a pescados y frutas.

La isla tiene su propia impronta nocturna, con numerosos bares y restó que ofrecen música y espectáculos hasta bién entrada la madrugada.

No obstante, el grueso de los turistas que llegan al destino, focalizan sus preferencias y sus actividades en recorridas del disfrute natural apenas iniciado el día.

Isla de Madeira, singular enclave portugués que suma encantos exquisitos, más allá de la soberbia figura de Cristiano….