Mar del Plata todo el año

Mar del Plata: señorial y feliz

Más allá del histórico etiquetado de “destino playero veraniego”, como símbolo del turismo de arenas en las costas argentinas, debemos coincidir en que Mar del Plata es una de las mejores y más completas ciudades de nuestro país. A ella le sobran motivaciones y elementos para vivirla intensamente en cualquier estación de cada año.

Estamos acostumbrados a la ciudad con balnearios atestados de sombrillas y porteños que no te dejan un centímetro de arena libre; a la postal de la Ruta 2 y las principales avenidas embotelladas como la 9 de Julio metropolitana a las 7 de la tarde; y también saturados con las figuritas de la TV sonriendo en las gigantografías como político en campaña. Pero Mar del Plata es mucho más que eso.

Es una bella ciudad, de impecable diseño, que en su desarrollo ha utilizado de manera magnífica el reborde costero que le regaló la naturaleza. Si bién el mar es su principal atractivo, lo que la mano de los urbanistas le agregó, es significativamente extraordinario.

La utilización de los desniveles costeros para diseñar el más hermoso boulevard marítimo de esta parte del mundo; el despliegue de imponentes construcciones con vista al mar y los señoriales barrios que enmarcan el casco céntrico, le otorgan una fisonomía incomparable.

Y todo eso se disfruta mucho más con la tranquilidad de poder transitarlo sin apuro. Es lo que ocurre fuera de la temporada estival, principalmente en otoño y en invierno, cuando la oferta gastronómica y de entretenimiento suma más puntos todavía.

Con frío y algo de viento, es más atractivo caminar por la rambla o las playas; ver las ofertas en los negocios de la peatonal y disfrutar de un chocolate con churros mirando el romper de las olas.

Con tranquilidad y con bajas temperaturas es un placer salir de compras en el paseo Guemes o darse un atracón de mariscos, rabas y paellas en los restaurantes del puerto.

El casino, las convocatorias deportivas y los centros culturales, representan un aporte significativo al portfolio turístico de la ciudad.

Muchos son los motivos que la hacen diferente, extremadamente particular y le permiten sostenerse en el tiempo como vanguardista y símbolo del turismo nacional e internacional.

Este es un rápido pantallazo de las vivencias de Mar del Plata con frío, una tentación para comprobar que LA FELIZ, también es FELIZ en invierno.