Nono, descanso total

NONO…SÍMBOLO DEL TRADICIONAL TURISMO FAMILIAR EN LAS SIERRAS.

En medio de la magnificencia de la tranquilidad que representa el Valle de Traslasierras, la población de Nono emerge como el arquetipo del turismo familiar.

Este enclave cordobés se ubica a poco más de 150 kilómetros de la ciudad capital, y a él se accede por el escénico Camino de las Alta Cumbres, un poco más allá de la inquieta Mina Clavero, y muy pegada a emergente del turismo religioso Villa Cura Brochero.

La vegetación autóctona en su máxima expresión le dá encuadre a esta postal serrana, que sobresale por los incomparables paisajes que se suceden en el serpenteante curso del Río Chico.

Las caprichosas secuencias que van dejando las laderas serranas, están cubiertas por un impactante manto verde, que baja hasta dar lugar al toque amarillado de las arenas diseminadas en muy amplios espacios, los que conforman las playas que se sumergen en las cristalinas aguas del río.

En un tramo encajonado de ese sereno curso de agua, el balneario Paso de Las Tropas reúne en el verano a cientos de familias y grupos de jóvenes, que disfrutan a pleno del sol playero y de las zambullidas en las ollas que se forman entre las gigantescas piedras del lugar.

Otro de los atractivos de Nono es su pintoresco casco céntrico, en donde abundan los bares, restaurantes familiares, artesanías regionales y tiendas de souvenirs, desplegados en torno a una muy cuidada plaza que marca el derrotero de los veraneantes antes del momento del descanso diario. En ella funciona gran parte del año, una de las más importantes ferias artesanales del valle.

También es inevitable la visita al Museo Rocsen, reconocido internacionalmente por las más de 20 mil piezas recolectadas en todo el mundo, que se muestra como un recorrido por la evolución humana.

De este modo, a través de un rápido sobrevuelo por Nono, nos permitimos actualizar una visita a una de las poblaciones más tradicionales del turismo serrano cordobés.