Pippo: por aqui paso la historia

QUE GOLPE A LA NOSTALGIA: CERRó RESTAURANTE PIPPO.

La pandemia del Covid19 fue el golpe final a tradicionales, hoteles, bares y restaurantes que a duras penas se venían sosteniendo después de las catastróficas gestiones económícas de las últimas décadas. Es el caso de este emblemático “Pippo”, refugio obligado de la gente de la noche porteña.

El restaurante, que desde hace más de 6 años arrastraba una complicada situación de quiebra, comunicó oficialmente el cierre definitivo de sus puertas.

Detrás de esas puertas inexorablemente clausuradas, quedaron miles de historias, anécdotas, recuerdos y desfile de caracterizadas figuras del espectáculo, el deporte, la política y el mundillo noctámbulo.

Pippo, a poca distancia de los grandes teatros y cines de la Capital Federal, concentraba en torno a sus mesas sencillas cubiertas con manteles de papel, a muchos personajes que ansiosos esperaban los enormes platos con deliciosas pastas caseras (principalmente tallarines, la especialidad de la casa).

Era común encontrar cenando a Luis Sandrini, el Gordo Porcel, Alfio Basile, Palito Ortega y otras figuras del mismo calibre, incluso de la política.

La gente del basquetbol del interior, generalmente era agasajada en Pippo por el recordado Leon Najnudel (jugador, entrenador, personaje) inspirador de la Liga Nacional, torneo que le llevó parte de su vida, pero que marcó el despegue de esta disciplina en el país y valió para que nuestros jugadores llegaron a los sitiales más altos del deporte mundial.

Leon siempre tenía alguna mesa reservada en el famoso comedor porteño, para levar a sus amigos y conocidos después de cada partido, manteniendo la sobremesa hasta la hora de cierre del local.

En el momento de la clausura definitiva de las puertas de Pippo, no podemos menos que dejar cabalgar la nostalgia y repasar cada profunda reflexión de Leon Najnudel, en sus clases presenciales de básquet y de vida.