San Lorenzo…serranias en su máxima expresión.

La provincia de Córdoba, uno de los destinos turísticos tradicionales de Argentina, ofrece innumerables alternativas de descanso y recreo familiar, entre las que se destaca en la región de Traslasierra, el paraje llamado San Lorenzo.

La tranquilidad y la calma de ese particular enclave, son dos sensaciones que se fusionan en el interior del viajero a la hora de desenchufarse de la rutina y la vorágine cotidiana.

San Lorenzo, lleno de paisaje, de vida y de historia, creció de la mano del turismo, dado que es una región ideal para encontrarse con la naturaleza y la aventura.

Callecitas de tierra, paisanos amables y paisajes rurales, caracterizan a este poblado que se refresca con las límpidas aguas del río Panaholma que cruza por el pueblo de norte a sur, llevando la frescura a quienes visitan sus balnearios en el verano.

San Lorenzo transformó en los últimos tiempos su actividad productiva rural, orientando el desarrollo hacia lo turístico, aprovechando su cálido ambiente natural, los vestigios del asentamiento de la cultura Comechingón y las propias raíces del paisano serrano.

Una de las principales actividades que se pueden practicar aquí, es el senderismo, un mix de actividad deportiva y turística que permite recorrer y deleitarse en el entorno natural al tiempo que se realiza ejercicio físico. Es ideal para entrar en contacto con la naturaleza y tener un estilo de vida saludable.

Como valor agregado al senderismo, se recomienda un paseo guiado a la zona de La Quebrada, donde se encuentra un sitio arqueológico con pictografías y petroglifos, con acceso a cuevas, aleros y corrales del asentamiento comechingón.

Conocedores de la región, dejaron impreso el motivo que opera como eje convocante de familias de todo el país, cada verano: “Próximo al inicio de la temporada estival, este paraje es bendecido por uno de los ríos más hermosos y puros de la provincia de Córdoba, el Panaholma, además, de otros arroyos de montaña característicos del Valle de Traslasierra. El río Panaholma tiene su origen en las Cumbres de Achala y se forma a partir de la confluencia de dos ríos principalesel Taruca Pampa o Rugapampa y La Hornilla. Este último se encuentra cerca del paraje La Postatransformándose en un tramo en un río subterráneo, que luego forma una cascada en un paraje conocido por los lugareños como Rodeo de Las Mulas, vertiendo de esta formación, sus aguas en el Taruca Pampa, dando origen así al Panaholma. Éste caudal hídrico, pasa luego por el pueblo de nombre homónimo que le da origen justamente el nombre del río, para transitar de esta manera por el paraje San Lorenzo, continuando su recorrido por Villa Cura Brochero y encontrándose con el río Mina Clavero. En este contexto, y sin problemasse puede acceder al nacimiento del río Panaholmacon vehículosa unos 1500 metros aproximadamente, antes de la confluencia de los dos ríos, pasando por una escuela conocida como la Escuela de Marco López. En San Lorenzo y su zona de influencia, las opciones para refrescarse durante el día, aprovechar el sol para broncearse, escuchando solamente el fluir del agua y el canto de los pájaros, son varias, y lejos de los molestos ruidos de balnearios más populares que tiene el valle. Una de las opciones es la Cascada del Toro Muertose trata de una caída de agua natural de 8 metros de altura que se constituye en un gran atractivo del arroyo de nombre homónimo, por su encause entre dos altos peñascos es utilizados por los valientes que se atreven a realizar saltos hacia la olla profunda. Sobre este arroyo se encuentran los balnearios: Cueva del IndioCascada del Toro MuertoEl Álamo y Quebrada de San Lorenzo. Por su parte, Las Maravillases un excelente balneario natural sobre el río Panaholma, entre una quebrada y un liso de piedra de 40 metros. El río atraviesa piedras y arena, con zonas bajas que disfrutan los niños; su recorrido ofrece gran diversidad de atractivos para entretenerse en el agua, también hay hondos piletones ideales para nadar y distenderse durante el día”.
Además, en San Lorenzo es posible adquirir productos artesanales de singular calidad, como son los exquisitos panes, dulces, licores, vinos y cervezas, que ya forman parte del acervo transerrano.

Esta comarca es el destino ideal para aquellas familias o grupos de amigos que buscan la tranquilidad de las sierras soñando que en alguna caminata de observación y disfrute, pueda darse la charla con algún baqueano, ávido de desgranar sus historias y relatos de una vida mano a mano con la naturaleza.