Paseo por Toscana

Toscana, la Italia de nuestros sueños.

Fuera del bullicio romano, lejos del ruido industrial de Milán, de Turín, Toscana es una región italiana, pródiga en cultura, en historia y en arte. Un territorio lleno de monumentos, de ciudades medianas en tamaño, pero gigantescas en acontecimientos y arte.

La Toscana ha sido una región capital para la creación del idioma italiano y del propio país. En su República se gestó, una parte del Renacimiento y del capitalismo europeo.

 

Hablar de esta región es pensar en ciudades como Florencia, Pisa, Arezzo, Livorno, Volterra, Siena, Lucca, Pistoya, la Isla de Elba, verdaderos centros referenciales de cultura, de arte y literatura.

Toscana es una región idílica, donde los aromas de la campiña se mezclan con los monumentos, con los restos de la historia.

La Toscana posee todo lo que un viajero necesita, desde la costa, con las islas de Elba, y sus fantásticos acantilados y playas; con Livorno, hasta las montañas de los Apeninos, con mucho más relieve del que normalmente imaginamos.

Y entre medio la llanura, las colinas sobre las que se asientan las ciudades toscanas y las residencias campestres que hacen las delicias de fotógrafos y turistas.

La isla de Elba se ancla entre Córcega y la bella costa Toscana. Isla de escritores, de poetas, lugar del primer exilio de Napoleón. Su belleza la hace un destino que rompe la imagen pastoril y romántica de la Toscana continental con panoramas de isla griega. Elba da paso a las playas y el litoral de la Toscana peninsular.

El ondulante paisaje continental de Toscana, va dando lugar a sitios emblemáticos del turismo como Pisa y su torre inclinada; o la capital, Florencia con su enorme capital cultural, solo por nombrar a dos de los centros poblados, que están separados por inmensas y coloridas praderas en las que emergen los productos que forman la esencia de la gastronomía mediterránea y de los exquisitos vinos de Los Apeninos.

Toda la región de La toscana italiana disfruta de un turismo selecto, reducido y constante, que toma su tiempo para disfrutar la enorme gama de valores que se encuentran a cada paso.

Tras recorrer esta espléndida y romántica región de Italia, el cierre del trayecto debe darse con un café en Florencia o una copa de vino en el Valle de Orcia, reflexionando sobre el contenido de un consejo del toscano Maquiavelo: VALE MAS HACER Y ARREPENTIRSE, QUE NO HACER Y ARREPENTIRSE.