Un bar con historia en las playas de Río.

Además del maravilloso entorno que ofrecen las cálidas playas de Río de Janeiro, a cada paso la bohemia proverbial de sus artistas símbolo de la época de oro del bossa-nova, aportan historias que le suman encanto al encanto. Aquí una de esas historias.

La célebre canción “Garota de Ipanema”(estandarte del atrapante ritmo carioca) fue creada en un pintoresco bar al que concurrían a diario para rendir culto a la charla profunda y al whisky, Vinicius de Moraes y Antonio Carlos Jobin.

Durante las largas horas de bohemia creativa, también disfrutaban de las bellezas femeninas que descubrían sus cuerpos al sol, sobre las cálidas arenas de Ipanema.

Cuentan los propios participantes del episodio, que hubo una jovencita (vecina del lugar) que atrapó profundamente el sentimiento de Tom Jobin. “La seguía día a día con su mirada….y no solo le propuso casamiento, sino que compuso con Vinicius un verdadero himno a esa esbelta dama”.

Dicen los mentideros cariocas que Jobin estuvo a punto de tomarse a los golpes con el novio de Helo Piñeiro (la joven en cuestión). Pero la cosa no pasó a mayores y, con el tiempo, la pareja entabló una muy linda amistad con el músico.

Esa es la historia de la Garota de Ipanema, melancólica descripción musical de una situación muy común en el “Bar do Veloso”, que aún conserva su idílica estructura en una de las calles que llevan a la famosa playa de Río de Janeiro. (FOTO: Clarin)